Bienestar Social y el Colegio Oficial de Trabajo Social de Santa Cruz de Tenerife presentan en Gran Canaria protocolos y una guía de buen trato para proteger la dignidad, la autonomía y los derechos de las personas mayores.
La Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias ha celebrado en Las Palmas de Gran Canaria la jornada Hacia una cultura del Buen Trato, organizada con motivo del Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, con el objetivo de reforzar la prevención, la detección y la respuesta ante situaciones de maltrato hacia las personas mayores en el ámbito institucional, sociosanitario y comunitario.
Una llamada a la acción desde los derechos
El viceconsejero de Bienestar Social, Francisco Candil, presidió la inauguración de una jornada orientada a llamar a la acción y a consolidar una cultura de protección basada en la dignidad, la autonomía y los derechos de las personas mayores. El encuentro reunió a cerca de un centenar de profesionales del trabajo social, la psicología, la educación y entidades sociales vinculadas al ámbito de los mayores y la atención sociosanitaria.
“Cuando hablamos de buen trato en la vejez hablamos del derecho de las personas mayores a ser tratadas con la dignidad y el respeto que merecen; a vivir libres de cualquier situación que implique una forma de maltrato hacia su persona, ya sea de forma física, psicológica, sexual, económica o por negligencia y abandono”, afirmó Candil durante el acto de apertura.
La jornada, celebrada el viernes 19 de junio, se enmarca en la conmemoración internacional del 15 de junio, fecha dedicada a visibilizar el abuso y el maltrato en la vejez. Este año, el enfoque se ha centrado en los centros de cuidados de larga duración, con especial atención al uso de datos, políticas, instituciones y sistemas de apoyo capaces de proteger la autonomía y los derechos de las personas mayores.

Protocolos para prevenir, detectar e intervenir
El viceconsejero subrayó la necesidad de actuar desde la prevención y de establecer respuestas claras ante hechos, sospechas o situaciones que puedan constituir malos tratos. “Lo que buscamos es actuar desde la prevención, asegurando que se respete la dignidad de nuestros mayores y se actúe de forma contundente ante cualquier hecho, sospecha o situación que puedan constituir malos tratos hacia estas personas”, señaló.
Con ese objetivo, la Consejería de Bienestar Social trabaja junto al Colegio Oficial de Trabajo Social de Santa Cruz de Tenerife en un protocolo de detección, prevención e intervención ante situaciones de malos tratos a personas mayores en el ámbito institucional.
La iniciativa permite avanzar hacia un marco común de actuación para profesionales y entidades. Su valor reside en ordenar indicadores de alerta, procedimientos de comunicación, criterios de intervención y recursos de apoyo, de modo que las situaciones de riesgo puedan abordarse con mayor rapidez, coordinación y seguridad.
Siete meses de trabajo técnico
La vicepresidenta del Colegio Oficial de Trabajo Social de Santa Cruz de Tenerife, Yanira Febles, explicó que la encomienda realizada por la Consejería ha permitido desarrollar durante siete meses los protocolos de detección e intervención social en situaciones de malos tratos a personas mayores, así como la Guía de Buen Trato a Personas Mayores.
Febles avanzó además la intención de sumar un nuevo ámbito de investigación y actuación mediante un protocolo de detección e intervención social en situaciones de malos tratos en el ámbito domiciliario, junto al pilotaje de los instrumentos ya elaborados para comprobar su eficiencia.
Esta fase de validación resulta esencial para trasladar los documentos técnicos a la práctica diaria. Los protocolos deben ser comprensibles, aplicables y útiles para quienes trabajan en residencias, centros sociosanitarios, servicios comunitarios, entidades sociales y recursos de atención directa.
Del ámbito institucional al comunitario
Durante la jornada se presentaron varias herramientas dirigidas a garantizar el buen trato hacia las personas mayores de las islas. Entre ellas figuran el protocolo de detección e intervención en situaciones de maltrato en el ámbito sociosanitario, el protocolo de detección e intervención en el contexto comunitario y la guía de buen trato.
También se dio a conocer un informe final que integra el marco teórico, la investigación empírica, el análisis de resultados, los instrumentos de trabajo, las conclusiones generales y las propuestas de actuación. Esta estructura permite vincular el conocimiento técnico con la intervención profesional y con la planificación de políticas públicas.
El abordaje del maltrato en la vejez exige una mirada amplia. Las situaciones pueden producirse en contextos familiares, comunitarios, institucionales o residenciales, y pueden adoptar formas visibles o difíciles de identificar. La respuesta requiere formación, coordinación, escucha activa y mecanismos que sitúen a la persona mayor en el centro de la intervención.
El buen trato como cultura profesional
La jornada celebrada en Gran Canaria da continuidad al encuentro desarrollado el pasado 15 de junio en la sede de Presidencia del Gobierno de Canarias en Santa Cruz de Tenerife. Ambas citas han sido impulsadas de forma conjunta entre la Consejería de Bienestar Social y el Colegio Oficial de Trabajo Social de Santa Cruz de Tenerife.
El concepto de buen trato va más allá de la ausencia de maltrato. Implica reconocer a la persona mayor como sujeto de derechos, respetar sus decisiones, preservar su autonomía, cuidar la comunicación, evitar infantilizaciones, garantizar entornos seguros y favorecer su participación en la vida social.
En el ámbito profesional, esta cultura obliga a revisar prácticas, mejorar protocolos y generar espacios de formación continua. La prevención del maltrato no depende solo de detectar situaciones graves, sino también de promover relaciones, instituciones y servicios que reduzcan factores de riesgo y refuercen la protección cotidiana.
Plan Maresía, envejecimiento activo y protección
La iniciativa forma parte del Plan Maresía, impulsado por la Consejería de Bienestar Social a través de la Dirección General de Mayores y Participación Activa. Este plan integra actividades, programas y proyectos destinados a promover el envejecimiento activo, la participación social, la innovación y la protección de los derechos de las personas mayores en Canarias.
La incorporación de protocolos y guías de buen trato dentro de este marco permite conectar la prevención del maltrato con una estrategia más amplia de promoción de la autonomía. Envejecer con derechos significa disponer de apoyos, entornos seguros, servicios accesibles y oportunidades de participación.
Canarias avanza así en una línea de trabajo que combina sensibilización pública, formación profesional, instrumentos técnicos y coordinación institucional. La protección de las personas mayores requiere capacidad de respuesta ante el daño, pero también políticas que actúen antes de que el riesgo se convierta en vulneración.
Profesionales ante una realidad compleja
El centenar de profesionales reunidos en Las Palmas de Gran Canaria representa una parte esencial del sistema de prevención. Trabajadores sociales, psicólogos, educadores, personal de entidades sociales y equipos sociosanitarios están en contacto directo con personas mayores y pueden detectar señales de aislamiento, abandono, negligencia, abuso económico, violencia psicológica o pérdida de derechos.
La formación especializada mejora la capacidad para identificar situaciones que a menudo permanecen ocultas. También ayuda a intervenir con prudencia, respetando la voluntad de la persona mayor y activando los recursos adecuados en función de cada caso.
El reto se sitúa en construir una red de actuación compartida. Las administraciones, los colegios profesionales, las entidades sociales, los centros de atención y la comunidad deben contar con criterios comunes para proteger mejor a quienes pueden encontrarse en una situación de vulnerabilidad.
Una agenda pública para la dignidad en la vejez
La jornada Hacia una cultura del Buen Trato ha situado el maltrato en la vejez como una cuestión de derechos humanos, salud pública y responsabilidad colectiva. Su prevención exige datos, formación, protocolos y capacidad institucional, pero también una transformación cultural que reconozca el valor social de las personas mayores.
El buen trato debe incorporarse a la vida diaria de los servicios, las familias, los centros y las comunidades. Supone escuchar, respetar, informar, acompañar y garantizar que cada persona mayor pueda participar en las decisiones que afectan a su vida.
Con los protocolos presentados y la guía de buen trato, Canarias refuerza una línea de trabajo dirigida a pasar de la sensibilización a la acción. La protección de las personas mayores requiere instrumentos concretos, profesionales formados y una cultura pública que considere la dignidad en la vejez como un derecho irrenunciable.
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