El Archipiélago aumentó un 28,8 % su inversión en Sanidad, Educación y Servicios Sociales entre 2020 y 2025, hasta alcanzar 7.803,4 millones de euros, aunque la partida específica de Servicios Sociales sigue por debajo de la media estatal.
Canarias ha sido la cuarta comunidad autónoma donde más ha crecido la inversión en políticas sociales entre 2020 y 2025, con un incremento del 28,8 %, según el último informe de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales. El Archipiélago destinó el pasado año 7.803,4 millones de euros a Sanidad, Educación y Servicios Sociales, 1.747 millones más que en 2020.
El aumento también se refleja en el gasto por habitante, que ha pasado de 2.789,2 euros en 2020 a 3.455,6 euros en 2025. La subida, del 23,9 %, sitúa a Canarias por encima de la media estatal, que alcanzó los 3.324 euros por persona tras crecer un 14,3 % en el mismo periodo.
Un crecimiento superior a la media
La evolución canaria supera con claridad el crecimiento conjunto de las comunidades autónomas. En el conjunto del Estado, la inversión en políticas sociales pasó de 137.183 millones de euros en 2020 a 162.582 millones en 2025, un incremento del 18,5 %. Canarias, con un 28,8 %, se sitúa solo por detrás de Asturias, Navarra y La Rioja en crecimiento acumulado del gasto social.
El dato confirma un esfuerzo presupuestario relevante en el Archipiélago durante el último quinquenio. La inversión social representó en 2025 el 63,2 % del presupuesto autonómico canario, 15,5 puntos más que en 2020, según el informe difundido por la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales.
Ese avance, sin embargo, presenta una distribución desigual entre las tres grandes áreas del bienestar. Sanidad concentra el mayor peso, Educación mejora en volumen, mientras Servicios Sociales crece desde 2020, pero llega a 2025 con una posición comparativamente débil.

Sanidad concentra el mayor esfuerzo
La sanidad canaria registró entre 2020 y 2025 un aumento del 24,75 %, al pasar de 3.672 millones a 4.581 millones de euros. El Archipiélago aparece como la segunda comunidad que más incrementó su presupuesto sanitario en ese periodo y destinó en 2025 el 37,1 % de sus cuentas a esta área.
En gasto sanitario por habitante, Canarias alcanzó los 2.028,6 euros en 2025, una cifra que la sitúa en séptima posición en el conjunto autonómico. El peso de la sanidad dentro del presupuesto canario resulta especialmente relevante en un territorio marcado por la insularidad, la presión demográfica, el envejecimiento y la necesidad de garantizar servicios equivalentes en islas con realidades muy distintas.
La sanidad explica buena parte del avance global del gasto social en Canarias. La mejora presupuestaria permite reforzar recursos, aunque el dato agregado convive con retos conocidos en listas de espera, atención primaria, salud mental y cobertura sanitaria en islas no capitalinas.
Educación crece, aunque queda por debajo de la media
La inversión educativa aumentó en Canarias un 28,28 % entre 2020 y 2025, desde 1.899 millones hasta 2.436 millones de euros. En términos presupuestarios, el Archipiélago destinó el 19,7 % de sus cuentas autonómicas a Educación, por debajo de la media nacional en porcentaje y también en gasto por habitante.
El gasto educativo por persona se situó en 1.078,5 euros, frente a una media estatal de 1.138 euros. La diferencia resulta significativa en una comunidad donde la lucha contra la pobreza infantil, la reducción del abandono educativo y la mejora de la igualdad de oportunidades siguen vinculadas a la capacidad del sistema público para compensar desigualdades sociales y territoriales.
El incremento presupuestario muestra una trayectoria ascendente, aunque la lectura social exige mirar más allá del volumen absoluto. En Canarias, la educación actúa como una de las principales herramientas de movilidad social en hogares con rentas bajas, familias con dificultades de conciliación y alumnado que necesita apoyos específicos.
Servicios Sociales, el área más rezagada
El área de Servicios Sociales es la que mantiene la posición más frágil dentro del gasto social canario. Aunque la inversión creció un 61,93 % entre 2020 y 2025, al pasar de 486 millones a 787 millones de euros, el presupuesto sufrió un descenso en 2025 respecto a 2024 y el gasto por habitante quedó en 348 euros.
Ese dato deja a Canarias lejos de la media estatal. En 2025, los Servicios Sociales representaron en el conjunto autonómico el 8 % del gasto total de las comunidades y alcanzaron 446 euros por habitante. En Canarias, sin embargo, el área apenas supuso el 6,4 % del presupuesto autonómico y se situó en la parte baja de la clasificación.
La comparación se vuelve más clara al observar los presupuestos iniciales de 2026. La inversión canaria en servicios sociales y promoción social se sitúa en 376 euros por habitante, por debajo de la media estatal de 457 euros, y solo Baleares presenta una cifra inferior.
La paradoja canaria
Canarias aparece así en una posición ambivalente. Por un lado, figura entre las comunidades donde más ha crecido el gasto social desde 2020 y supera la media estatal en inversión social total por habitante. Por otro, mantiene una brecha evidente en Servicios Sociales, justo el área que atiende dependencia, inclusión, pobreza, discapacidad, infancia vulnerable, mayores y apoyo comunitario.
La paradoja resulta relevante para Canarias Social porque el incremento global del gasto no garantiza por sí mismo un refuerzo suficiente del sistema público de servicios sociales. La mejora presupuestaria se concentra sobre todo en Sanidad y Educación, mientras la tercera pata del bienestar continúa con menor peso estructural.
En una comunidad con una alta tasa de pobreza y exclusión, fuerte presión sobre el sistema de dependencia, envejecimiento creciente y desigualdades territoriales entre islas, la debilidad relativa de Servicios Sociales limita la capacidad de prevención, acompañamiento y respuesta comunitaria.
El contexto estatal también cambia
El informe de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales advierte de una tendencia general: los presupuestos autonómicos han crecido, pero el aumento de las políticas sociales ha sido inferior al registrado en el resto de áreas. Entre 2020 y 2025, el conjunto de políticas sociales creció un 18,5 %, mientras el resto de políticas lo hizo un 67 %.
En 2025, aunque los presupuestos autonómicos aumentaron en 5.451 millones de euros respecto a 2024, la inversión en políticas sociales se redujo en 8.295 millones. La asociación interpreta ese cambio como una pérdida de peso relativo del Estado del bienestar dentro de las cuentas autonómicas.
La estructura del gasto social apenas ha variado en las dos últimas décadas. Sanidad sigue absorbiendo algo más de la mitad de la inversión social autonómica, Educación concentra alrededor de un tercio y Servicios Sociales mantiene el menor peso, con el 14 % del gasto social y el 8 % del presupuesto total de las comunidades en 2025.
Más gasto, mayor exigencia social
La evolución canaria entre 2020 y 2025 muestra una mejora presupuestaria indiscutible. El Archipiélago invierte más, destina una proporción elevada de sus cuentas a políticas sociales y supera la media estatal en gasto social total por habitante.
La lectura cambia cuando el foco se estrecha sobre Servicios Sociales. El incremento acumulado desde 2020 no ha impedido una caída en 2025 ni ha corregido la distancia respecto a la media estatal. Esa área sigue siendo la menos dotada dentro del sistema de bienestar, pese a su papel decisivo en la atención a las personas más vulnerables.
El reto para Canarias consiste ahora en convertir el crecimiento presupuestario en capacidad real de respuesta. La fortaleza de las políticas sociales no depende solo del volumen global, sino del equilibrio entre sanidad, educación y servicios sociales, tres ámbitos que sostienen la vida cotidiana de la población y que, en el Archipiélago, se enfrentan a desigualdades sociales y territoriales especialmente intensas.
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